‚Ěó Las erupciones ūüĆč y su impacto en el clima ūüĆ°ÔłŹ

Desde hace tiempo, los efectos de las erupciones volcánicas en el clima han atraído la atención de los científicos.

Lamentablemente, el pasado 3 de junio, Guatemala vivió la erupción del volcán de fuego que desafortunadamente dejo 69 muertos y cientos de heridos.

Ante tal catástrofe no cabe duda que una erupción volcánica puede ser catastrófica, en primer lugar, para los seres vivos, así como para la propia economía de un país.

¬†Aparte de esto, los cient√≠ficos tambi√©n han observado que este fen√≥meno natural puede llegar a afectar la atm√≥sfera, alterando, inclusive, el clima a nivel mundial. ¬ŅPuede la erupci√≥n de un volc√°n afectar el clima? El asunto fue abordado por primera vez por Benjam√≠n Franklin, quien se dio cuenta que en el a√Īo de 1783 el clima hab√≠a sido inusualmente fr√≠o, tanto en Europa como en una gran parte de Norte Am√©rica. Las nevadas sucedieron mucho antes de lo previsto y el invierno fue mucho m√°s duro de lo habitual. Esto se debi√≥ a la enorme erupci√≥n en la fisura volc√°nica Laki al sur de Islandia, que comenz√≥ el 8 de junio de 1783 y dur√≥ m√°s de ocho meses de actividad. La erupci√≥n produjo unos 14 km c√ļbicos de basalto; adem√°s, de una nube de ceniza que provoc√≥ una densa niebla en toda Europa, bloqueando el Sol, probablemente hasta el oeste de Siberia. Aparte de la ceniza, la nube eruptiva consist√≠a de una serie de gases que combinados con la atm√≥sfera causaron la destrucci√≥n de cultivos y la muerte de ganado. Hay muchas razones por las que las erupciones volc√°nicas afectan el clima global. En primer lugar, las erupciones volc√°nicas producen grandes cantidades de di√≥xido de carbono (CO2), un gas conocido por contribuir al efecto invernadero. Tales gases atrapan el calor que irradia la Tierra formando un tipo de escudo alrededor del planeta. El efecto invernadero es esencial para nuestra supervivencia ya que mantiene la temperatura de nuestro planeta en un rango habitable, pero existe una creciente preocupaci√≥n de que una excesiva producci√≥n de este tipo de gases pueda provocar un calentamiento excesivo en una escala global. A pesar de esto, las cantidades de di√≥xido de carbono liberado en las erupciones volc√°nicas no se comparan con las cantidades emitidas por el ser humano. De acuerdo al Servicio Geol√≥gico de Estados Unidos (USGS) las erupciones volc√°nicas producen alrededor de 200 millones de toneladas de CO2 cada a√Īo, mientras que la actividad humana contribuye con unas 26,800 millones de toneladas; unas 130 veces m√°s. Asimismo, los cient√≠ficos han detectado que las cantidades de di√≥xido de carbono liberado en las erupciones volc√°nicas no son tan significativas para producir un calentamiento global detectable. Sin embargo, los impactos volc√°nicos m√°s significativos provienen en realidad del desprendimiento de part√≠culas de ceniza y gases ricos en azufre hacia la estratosfera y troposfera. El verdadero efecto en el clima La ceniza, a pesar de que se esparce r√°pidamente por la atm√≥sfera, pudiendo bloquear la luz del Sol, cae r√°pidamente. La mayor parte desaparece en unos d√≠as o semanas y tiene poco impacto en el cambio clim√°tico. Los gases volc√°nicos como el di√≥xido de azufre, por el contrario, s√≠ puede causar un enfriamiento global. Cuando el di√≥xido de azufre emitido por un volc√°n se eleva hasta la estratosfera se somete a reacciones qu√≠micas que lo transforman en gotas diminutas de √°cido sulf√ļrico, que constituyen a lo que se conoce como aerosoles volc√°nicos. Estos aerosoles reflejan la luz solar de regreso al espacio en lugar de dejar que llegue a la superficie de la Tierra enfriando, por ende, la superficie del planeta y la capa inferior de la atm√≥sfera o troposfera. Historias Verdaderas Durante el siglo pasado, varias erupciones volc√°nicas han provocado un descenso de hasta medio grado (Fahrenheit) de la temperatura promedio de la superficie de la Tierra, en un periodo de uno a tres a√Īos. La famosa y poderosa erupci√≥n del Monte Pinatubo en Filipinas, el 15 de junio de 1991, fue una de las erupciones m√°s grandes del siglo XX, lanzando una nube de 20 millones de toneladas de di√≥xido de azufre. La nube del Pinatubo fue la m√°s grande nube de di√≥xido de carbono jam√°s observada en la estrat√≥sfera desde el comienzo de las observaciones por sat√©lite en 1978 y caus√≥ lo que se cree la mayor perturbaci√≥n de aerosol en la estratosfera en el siglo XX; aunque probablemente menor que aquella provocada por la erupci√≥n del volc√°n Krakatoa en 1883 y Tambora en 1815. Cuando el volc√°n Krakatoa hizo erupci√≥n en 1883 expuls√≥ unos 20 kil√≥metros c√ļbicos de material en una columna eruptiva de casi 40 kil√≥metros de altura. La oscuridad envolvi√≥ de inmediato las islas vecinas de Java y Sumatra. En mayo de 1883 comenz√≥ la serie de erupciones volc√°nicas que duraron hasta el 27 de agosto del mismo a√Īo. Para la tarde del 28 de agosto, la bruma de la erupci√≥n del Krakatoa hab√≠a llegado a Sud√°frica y el 9 de septiembre hab√≠a dado la vuelta al mundo, s√≥lo para hacerlo varias veces m√°s antes de salir completamente de la atm√≥sfera terrestre. La nube eruptiva del Krakatoa se observ√≥ en todo el mundo, y pudo haber inspirado a numerosos artistas y escritores. Los luminosos y vibrantes colores del cielo de Londres del pintor William Ashcroft, o la intensa puesta de Sol en el cuadro ‚ÄúEl grito‚ÄĚ de Edvard Munch, pueden ser el resultado del espect√°culo visto a distancia.¬†

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