ūüö® Cada vez ser√° m√°s dif√≠cil ūüíß potabilizar el agua ūüöį para el Edomex y la CDMXūüďć


A partir del pr√≥ximo 31 de octubre y durante los siguientes cinco d√≠as, la mitad de la Ciudad de M√©xico, as√≠ como su √°rea metropolitana y el Valle de Toluca se quedar√°n sin el agua que proviene de una de sus principales fuentes de abasto, el Sistema Cutzamala, cuya planta de potabilizaci√≥n, Los Berros, ser√° sometida a mantenimiento mayor, luego de que en los √ļltimos a√Īos debiera trabajar a marchas forzadas por un problema particular: cada vez llega m√°s contaminada el agua que debe limpiar para consumo humano.

En el a√Īo 2015, por encargo del gobierno mexicano, el Banco Mundial elabor√≥ un diagn√≥stico t√©cnico de la situaci√≥n que enfrenta el Sistema Cutzamala, seg√ļn el cual, cada vez resulta m√°s dif√≠cil potabilizar el agua que se env√≠a al Estado de M√©xico y a la Ciudad de M√©xico, a causa de dos factores: el primero es el grave incremento de la erosi√≥n en las cuencas donde esta agua es colectada, lo que arrastra a las siete presas del sistema enormes cantidades de tierra y materia org√°nica que se mezclan con el l√≠quido, y que luego deben separarse en la planta de Los Berros.

El segundo factor, seg√ļn el diagn√≥stico del Banco Mundial, es la proliferaci√≥n de algas t√≥xicas en estas presas, lo que al menos en una ocasi√≥n, en el a√Īo 2014, ya oblig√≥ a la Comisi√≥n Nacional del Agua a a√Īadir de forma emergente un proceso de purificaci√≥n en la planta potabilizadora de Los Berros, para que el l√≠quido que en ese momento llegaba de las presas pudiera alcanzar los niveles de pureza suficiente para su consumo.

En el informe del Banco Mundial consta que el florecimiento de algas ‚Äúcianobacterias‚ÄĚ de 2014, que tuvo su momento m√°s cr√≠tico entre el 7 y el 8 de noviembre, incluso llev√≥ a las autoridades a manejar la posibilidad de cerrar de tajo el abasto de agua al centro del pa√≠s, ante la toxicidad del l√≠quido, lo que finalmente pudo ser evitado, a√Īadiendo a su proceso de purificaci√≥n un tratamiento extra, con el que originalmente no fue dise√Īada la planta de potabilizaci√≥n.

El riesgo de que estos florecimientos masivos de algas t√≥xicas se presenten nuevamente no fue erradicado y, tal como el Banco Mundial, cuyo diagn√≥stico se√Īala que tal riesgo ir√° en aumento, debido a que en las presas del Cutzamala crece progresivamente la concentraci√≥n de materia org√°nica y fertilizantes agroqu√≠micos que, precisamente, fomentan la proliferaci√≥n de cianobacterias.

Tal como concluy√≥ el Banco Mundial, tras la deliberaci√≥n de 150 especialistas, ‚Äúlas realidades inc√≥modas y las tendencias que se registran (‚Ķ) suponen que las condiciones necesarias para lograr un servicio sustentable del Sistema Cutzamala en el mediano plazo no est√°n completamente satisfechas‚ÄĚ.

El Sistema Cutzamala fue inaugurado en 1982 y es, seg√ļn el Banco Mundial, una de las principales infraestructuras hidr√°ulicas del planeta, con capacidad para llevar hasta 20 metros c√ļbicos de agua por segundo tanto a la Ciudad de M√©xico como a la de Toluca, as√≠ como a sus √°reas conurbadas.

En la actualidad, sin embargo, el sistema funciona s√≥lo a 75% de su capacidad (15 metros c√ļbicos de agua por segundo), ya que la poblaci√≥n, la mancha urbana y las actividades productivas han incrementado sustancialmente desde que el Cutzamala fue puesto en operaci√≥n, lo que ha generado condiciones para las cuales no estaba dise√Īado o que no estaban contempladas inicialmente, y que le impiden producir toda el agua potable que podr√≠a.

Seg√ļn el estudio, entre 1980 y 2011, la poblaci√≥n que habita en las subcuencas donde se capta el agua del Cutzamala ha aumentado casi 150%, poblaci√≥n que ha crecido en medio de la marginaci√≥n y con falta de servicios como drenaje o plantas de tratamiento municipales, contaminando as√≠ los r√≠os de la zona que desembocan en las presas del sistema. La marginaci√≥n, adem√°s, ha favorecido de pr√°cticas inadecuadas de labranza y riego de campos, as√≠ como tala de bosques.

Estas condiciones, subraya el documento, han provocado una grave situación de erosión de suelos, que son arrastrados hacia las presas ya sea por las lluvias, o por el agua usada en sistemas de riego la cual, luego de ser usada, escurre hacia los ríos y de vuelta a las presas, pero ahora cargada de tierra.

Los an√°lisis realizados por el grupo interdisciplinario de expertos convocados por el Banco Mundial destaca que 95% del √°rea total de las subcuencas en las que se colecta el agua que llega a las presas del Cutzamala presenta alg√ļn nivel de erosi√≥n, y en 84% la erosi√≥n es grave.

En 2 mil 127 kil√≥metros cuadrados del √°rea de subcuencas (55.3% del √°rea total) la p√©rdida de tierra es de entre 10 y 50 toneladas por hect√°rea al a√Īo.

Adem√°s, en 946 kil√≥metros cuadrados del √°rea (24.6% del total) la erosi√≥n arrastra cada a√Īo entre 51 y 500 toneladas de tierra por hect√°rea.

Finalmente, en otros 162.8 kil√≥metros cuadrados (4.2% del total), la erosi√≥n se lleva m√°s de 500 toneladas de tierra por hect√°rea al a√Īo.

Toda esta tierra termina en las presas del Cutzamala; parte de ella se deposita en el fondo (provocando otro problema: la disminución en la capacidad de almacenamiento del líquido) y otra parte se va mezclada con el agua hasta la planta de potabilización de Los Berros.

De hecho, el diagnóstico del Banco Mundial lamentó que una parte del agua que se bombea hasta la planta de potabilización (con un alto costo en electricidad) no sea finalmente potabilizada, sino que debe emplearse en el lavado de la misma planta Los Berros, en cuyos filtros se acumulan lodos y cianobacterias.

La mancha verde-azul

Luego de la lluvia, luego del riego, las aguas que escurre en las subcuencas que alimentan el sistema Cutzamala no s√≥lo arrastran tierra y materia org√°nica (producto de desag√ľes municipales), tambi√©n vienen cargadas con los agroqu√≠micos empleados en los campos de cultivo y, todos estos elementos en conjunto, abonan al segundo gran problema: la proliferaci√≥n de algas t√≥xicas.

Tal como destaca el estudio del Banco Mundial, la presencia de cianobacterias es com√ļn en todas las presas del planeta y se calcula que, en promedio, la mitad del alimento de estas algas proviene de la descomposici√≥n de materia org√°nica que llega a los cuerpos de agua de forma natural (hojas secas, erosi√≥n natural, y los restos de las mismas algas descompuestas).

La otra mitad de la materia con la que se alimentan las cianobacterias, sin embargo, proviene de fuentes externas al ciclo natural: agroqu√≠micos y abonos que llegan de los campos de cultivo, suelos erosionados por deforestaci√≥n o malas pr√°cticas rurales, y materia org√°nica proveniente de desag√ľes.

Debido a estos factores externos al ciclo, destaca el estudio, la situación en las presas del Sistema Cutzamala ha llegado a momentos críticos.

‚ÄúEn julio de 1998 ‚Äďse√Īala el estudio‚Äď se present√≥ un florecimiento masivo de cianobacterias denominado por cuatro g√©neros, Anabaena, Nostoc, Microcystis y Oscillatoria. La m√°s abundante, Anabaena, gener√≥ cepas t√≥xicas y present√≥ concentraciones de la neurotoxina anatoxina-a.‚ÄĚ

La concentraci√≥n de esta toxina, se destaca, estuvo ‚Äúcerca de representar peligro de intoxicaci√≥n aguda‚ÄĚ.

Florecimientos de esta cianobacteria t√≥xica fueron nuevamente detectados en 2012 (cuando el agua no lleg√≥ a ser t√≥xica pero s√≠ adquiri√≥ ‚Äúolor y sabor desagradables‚ÄĚ), y en 2014, ‚Äúmomento en el que la concentraci√≥n de toxinas lleg√≥ cerca del l√≠mite m√°ximo recomendado por organismos internacionales e, incluso, se lleg√≥ a considerar la suspensi√≥n del suministro a las zonas metropolitanas del Valle de M√©xico y de Toluca‚ÄĚ.

Seg√ļn las previsiones del diagn√≥stico, los problemas de calidad del agua del Cutzamala ir√°n agrav√°ndose, a causa de los florecimientos de algas t√≥xicas, en el siguiente orden: primero en la presa Valle de Bravo, luego en la presa Villa Victoria, y finalmente en la presa El Bosque, debido a su actual nivel de contaminaci√≥n.

La soluci√≥n, concluye el diagn√≥stico, est√° a la vista: deben removerse las fuentes ‚Äúpuntuales y no puntuales de contaminaci√≥n‚ÄĚ, se debe ‚Äúeliminar o reducir sustancialmente‚ÄĚ la cantidad de materia org√°nica y nutrientes agroqu√≠micos que ya est√° en las presas del sistema, y se deben ‚Äúmodificar y mejorar los procesos en la planta Los Berros‚ÄĚ.

Es, de hecho, por el mantenimiento a esta √ļltima planta que se program√≥ la suspensi√≥n del abasto de agua de la primera semana de noviembre.

Sistema sustentable

Un sistema hidráulico y de potabilización tan grande como el Cutzamala, evidentemente necesita de forma constante labores de mantenimiento, advirtió la doctora Lucía Madrid, coordinadora regional del Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible AC.

Sin embargo, advierte, el Sistema Cutzamala se enfrenta actualmente a una disyuntiva: ¬Ņdebe seguir invirtiendo todos sus recursos en mantenimiento, que debido a la degradaci√≥n de las cuencas ser√° cada vez m√°s constante y necesario? ¬ŅO deben destinarse recursos para prevenir y corregir los factores que est√°n promoviendo ese deterioro de las cuencas?

‚ÄúEl tema aqu√≠ es muy claro ‚Äďse√Īal√≥ la especialista, en entrevista‚Äď: gastamos cada vez m√°s dinero ante un problema que progresivamente se ir√° volviendo m√°s grave, pero no estamos invirtiendo en volver sustentable y sostenible el manejo de las cuencas‚ÄĚ.

Hace casi 30 a√Īos, destac√≥ la doctora en pol√≠tica ambiental, la ciudad de Nueva York se enfrent√≥ al mismo dilema, y opt√≥ por la segunda opci√≥n: invirtieron en el manejo de sus cuencas, en la transferencia de tecnolog√≠a para los productores y las comunidades de esas cuencas, les proporcionaron a los productores capacitaci√≥n en t√©cnicas que reducen sustancialmente la erosi√≥n, promovieron el abandono de pr√°cticas inadecuadas agr√≠colas, de riego, ese es el ejemplo a seguir.‚ÄĚ

Pero ante esta posibilidad, viene entonces la pregunta: ¬Ņqui√©n debe pagar por ese cambio profundo en el manejo de las cuencas: los campesinos y las comunidades rurales, marginadas, que son due√Īos de esas tierras, o deben ser las autoridades?

‚ÄúEs injusto pensar que esta inversi√≥n la deben realizar las comunidades, que de por s√≠ han sido marginadas del desarrollo y de los servicios b√°sicos, como drenaje. En estas regiones ‚Äďejemplific√≥‚Äď, los campesinos se ven obligados por la pobreza a rentar sus tierras a productores industriales, en particular productores de papa, que les pagan una renta de 10 mil pesos por hect√°rea de tierra al a√Īo, y en el tiempo que rentan esas tierras, esos productores industriales aplican t√©cnicas profundamente erosivas. ¬ŅPor qu√© esta gente tan pobre tendr√≠a que cargar con el costo de garantizar el abasto de agua potable a la Ciudad de M√©xico y a Toluca, si son comunidades que en muchos casos ni siquiera tienen agua entubada?‚ÄĚ

Estas comunidades, aseguró la especialista, deben ser protagonistas de este cambio de prácticas, pero quien debe asumir el costo y promover esta transformación, deben ser las autoridades.

La labor, adem√°s, no es imposible: ‚Äúexisten sistemas de riego agr√≠cola m√°s eficientes que los que actualmente se utilizan en la zona, y mucho menos erosivas; hay formas de arar, de hacer el surcado de tierras, utilizando barreras vivas, que reducen en m√°s de 90% la erosi√≥n, y son pr√°cticas que antes eran comunes en el campo mexicano, los abuelos usaban barreras vivas, barreras con maguey, que evitan la erosi√≥n, y que en alg√ļn momento comenzaron a abandonarse. Pues bien, hoy deben ser retomadas.‚ÄĚ

Erradicar las pr√°cticas que erosionan el suelo de las cuencas y que promueven los florecimientos masivos de cianobacterias en el Cutzamala no s√≥lo permitir√≠a reducir las presiones por mantenimiento, se√Īal√≥ la especialista, sino que tambi√©n permitir√≠an volver a los niveles de contaminaci√≥n de agua para los que fue dise√Īado el sistema y, por lo tanto, alcanzar el m√°ximo volumen de potabilizaci√≥n para el que fue planeado. Ambos escenarios disminuir√≠an el riesgo de desabasto o de cortes en el suministro de agua en la Ciudad de M√©xico, Toluca y sus √°reas metropolitanas.

Por el contrario, subrayó, el no hacerlo volverá cada vez más más necesarios los cortes por mantenimiento o, incluso, por toxicidad del agua.

Fuente: Animal político